¿Qué causa una disfunción fascial?
Entre los factores más comunes están:
- Sobrecarga mecánica prolongada
- Traumatismos o cirugías
- Estrés físico, emocional o bioquímico
Estas condiciones provocan restricciones en el sistema fascial, afectando la movilidad, la eficiencia mecánica y la percepción del dolor.
¿Qué síntomas provoca?
- Dolor profundo, difuso o irradiado
- Disminución de la movilidad articular
- Sensación de tensión o nudo persistente
- Cambios posturales y alteraciones motoras
Evidencia científica
Estudios histológicos confirman la presencia de mecanorreceptores y nociceptores en la fascia, lo que explica su papel en la sensibilización periférica y el dolor musculoesquelético.
¿Cómo se aborda desde la fisioterapia?
- Valoración específica de restricciones fasciales
- Técnicas de inducción directa e inserción
- Ejercicio terapéutico adaptado al tipo de tejido y carga
Conclusión
La fascia responde al entrenamiento, pero también se ve afectada por el estrés y el mal uso. Su abordaje específico permite mejorar la movilidad, reducir el dolor y prevenir lesiones recurrentes.
